El mundo empresarial es muy difícil, sobre todo a nivel PYME. A menudo uno no recuerda exáctamente ni a qué se dedica porque cada día surge algo nuevo. Te conviertes a la vez en jefe, administrativo, agente comercial, chico de los recados, telefonista, estratega, psicólogo de clientes y espía de la competencia.
Personalmente, el último punto es el que más me divierte. Enterarme de los ases que tienen en la manga mis "enemigos" pasó de ser un factor de estudio más a convertirse en un hobby. Lamentablemente, estudié en un centro religioso, jamás tuve la asignatura Ética, para nosotras no era optativa. Así he salido, que menudas tácticas se me ocurren.

El caso es que hace relativamente poco descubrí que muchos hombres se sinceran entre ellos en el lavabo de caballeros. A parecer, soltar el chorro libera tensión y se suelta también la lengua. De ahí que la Tamaruca alias Quien tiene vergüenza ni come ni almuerza se le ocurriera la feliz idea de infiltrarse en el servicio masculino para lograr sus objetivos.
La misión fue un éxito, a pesar de que generó más preguntas que respuestas... quizá vosotros me podáis ayudar:
- ¿Por qué los hombres se miran entre ellos con el rabillo del ojo sus respectivos miembros? Jamás se me ha ocurrido mirarle el culete a mis amigas cuando vamos juntas al baño, lo juro.
- ¿Por qué algunos tiran envoltorios de caramelo, bolitas de papel o cualquier tontería para perseguirla luego con el chorrito de pis?
- ¿Cómo es posible hablar por teléfono y miccionar simultáneamente?
- ¿El nº de veces que se sacude posteriormente, en función de qué va?
- ¿Colocarla con cuidado y esmero cual pajarillo caído de un nido hacia la derecha o hacia a la izquierda es una decisión arbitraria, política o fisiológica?
- ¿Sabíais que ahí también salen pecas? Ains...
Estas cosas me pasan por dármelas de espía, que en menudos berenjenales me meto. Lo peor fue salir del cuarto de escobas dignamente como quien no quiere la cosa y con cara de: ¡Ups! ¡Qué descuido tan tonto! ¿Cómo he podido confundirme de puerta?
Nota: Creedme, son mejores los comentarios que la entrada ;-) gracias!